Te ayudamos a preparar cada reunión virtual: configuramos el equipo, revisamos cámara y micrófono, y hacemos una prueba de conexión antes de la fecha importante. También ofrecemos sesiones tranquilas para que aprendas a usar las plataformas con confianza, con materiales en letra grande y ejemplos prácticos.
No vendemos aparatos ni prometemos magia. Trabajamos para que la videollamada con tu familia ocurra sin que tengas que pensar en cables, permisos o actualizaciones pendientes.
Nos presentamos en tu casa o te guiamos a distancia para dejar la tablet, el portátil o el móvil listos. Comprobamos que la cámara enfoca bien, que el micrófono no capta ruido de fondo y que la pantalla no se apaga a mitad de conversación.
Hacemos una llamada de ensayo unos días antes de la fecha señalada. Así verificamos que internet responde, que el audio se escucha con claridad y que sabes dónde tocar para contestar. El día del cumpleaños o de la comida navideña, solo te sientas y hablas.
Si algo falla en el momento menos pensado, no te quedas solo. Estamos disponibles por teléfono para reconectar a alguien que se cayó de la llamada, subir el volumen o cambiar de plataforma sin que la sobremesa se detenga.
Dedicamos una hora a explicar cómo funciona cada plataforma, con calma y sin tecnicismos. Usamos materiales en letra grande y ejemplos prácticos: cómo silenciar el micrófono, cómo encender la cámara o cómo invitar a otra persona a la conversación.
Organizar una videollamada con los nietos, los tíos y los primos puede ser un caos. Te ayudamos a coordinar horarios, elegir la plataforma que mejor soporte a todos los participantes y preparar un turno de palabra para que nadie se quede sin saludar.
Al terminar la sesión o el ensayo, te dejamos una guía sencilla con los pasos clave: qué botón pulsar para contestar, cómo ajustar el volumen y qué hacer si la imagen se congela. La guardas junto al equipo y la consultas cuando la necesites.
¿Prefieres ver cómo trabajamos antes de decidir?
Conoce los formatos de acompañamientoCada encuentro virtual tiene su propio ritmo y sus propios imprevistos. Por eso seguimos un orden claro: primero escuchamos qué necesitas, luego preparamos el equipo y al final ensayamos juntos hasta que todo quede a punto.
Nos dices si es un cumpleaños, una comida de Navidad o una sobremesa a distancia, cuántas personas se conectarán y desde qué dispositivos. Con esos datos sabemos qué plataforma conviene y qué hay que revisar primero.
Comprobamos la cámara, el micrófono y la conexión a internet. Si hace falta, ajustamos el volumen, actualizamos la aplicación o cambiamos la posición del dispositivo para que se vea y se oiga bien.
Montamos una llamada de ensayo con otra persona para verificar que todo funciona. Así detectamos a tiempo si hay eco, mala luz o algún botón que no responde, y lo corregimos antes del día señalado.
El día del evento estamos disponibles por teléfono para resolver cualquier duda sobre la marcha. Si surge un imprevisto, te guiamos paso a paso sin prisas y con instrucciones claras.
Si prefieres manejarte por tu cuenta la próxima vez, reserva una hora de formación. Usamos materiales en letra grande y ejemplos prácticos para que practiques sin agobios y a tu ritmo.
Después de cada encuentro repasamos qué fue bien y qué se puede mejorar. Guardamos tus preferencias y, si vuelves a necesitar ayuda, ya sabemos cómo funciona tu equipo.